Fue uno de esos momentos que solo en Cosquín se vive. El Homenaje a Juan Carlos Cáceres, un culto al arte; un vínculo exquisito de artistas ensamblados en sus propias emociones con la unidad que conforma el Teatro de El Pueblo El Alma Encantada y la vecindad que vibró al son del sentimiento común de nuestra cultura.
Franco Luciani , Luis Lewin, César Elmo, Tero Buschini y nuestra Paola Bernal conformaron un exquisito espectáculo que fue premiado con el repetido aplauso de un público de calidad, pero sobre todo de mucha calidez, como lo expresaron los artistas, tras cerrarse el telón.
«Un lujo más», lo calificó el intendente Raúl Cardinali, sentado en la primera fila. Para muchos; quizás para todos; fue descubrir a un polifacético Juan Carlos Cáceres, resucitado a estas tierras por Tero Buschini, quien reclamó entre irónico y certero; «googleenló».
El destacado bajista, indudable artífice del espectáculo, dejo volar detrás de las cuerdas de su guitarra al intrépido y máxime intérprete de la flauta, El Mono Insaurralde. El ensamble con Lewin en el piano cargado de sus caricias, la sonoridad y rica armonía de César Elom en percusión, le pusieron más alas al vuelo propio de la voz de Paola Bernal y al del evolucionado hijo del Pre Cosquín de hace dos décadas, Franco Luciani, que dejó que su armónica se llenara del saber de los duendes de El Alma Encantada.
Exquisitez artística, reverdecer de nuestros ancestros afro y una noche de gala en Cosquín.
